Cacacterizacion de los orishas

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Elegguá: (San Roque) – Dueño de las llaves del destino, abre y
cierra las puertas a la felicidad o a la desventura. Es la
personificación del azar y la muerte. Es el de los ojos siempre
abiertos. Silba en las esquinas, en los parajes solitarios y en las
casas vacías. Espía y mensajero de los dioses. Es a quien primero se
saluda y pide permiso, el que primero bebe y come. Temible y
sanguinario, puede ser bueno como un ángel y malo como un diablo. Es
que el organiza y dirige los pasos de los hombres y los santos. Sus
collares y vestuarios se caracterizan por el color rojo y negro.

 

Shangó: (Santa Bárbara) – Orisha del fuego, del rayo, del trueno, de
la guerra, de los tambores Batá, del baile, de la música y de la
belleza viril. Rey de reyes. Hombre de arroyo, trampero y vividor.
Guerrero de guerreros. Chévere del cuchillo y de la rumba, del hacha
y de la hoz, quiere a los niños. Persigue a los ladrones. Guerrero y
bailador, siempre pidiendo sangre, espada y redondez prohibida de
mujer. Esta hecho de fuego. Voces de viento y de pasión se escuchan
a su paso. Bajo sus pies la tierra se pone ardiente. Sus colores de
ropa y collar son el rojo y el blanco.

 

Babalú Ayé: (San Lázaro) – Orisha de las enfermedades venéreas, de
la lepra, de la viruela y en general de las dolencias y afecciones
que padece el género humano. Blanco, de pies torcidos, engarrotadas
manos y doblado espinazo. Cojo, leproso, contradictorio y altanero.
Anda por la piel del mundo guiando una mula imaginaria y arrastrando
muletas, temido y respetado. Vengativo con el incumplidor. Babalú
Ayé compadece y alivia. Es el que más quiere a sus hijos. Sabe que
el amor del que sufre es mejor que el del risueño. Sus collares son
de color amarillo y su vestuario de saco.

 

Obbatalá: (La virgen de las Mercedes) – Escultor del ser humano,
dueño de todo lo blanco, de la cabeza, de los pensamientos y de los
sueños. Creador de la tierra. Predice el futuro en suave murmullo,
sus manos dan cariño a lo que toca. Es el más puro, el más ligero,
el más amable. El que pide perdón por lo que hizo. Padre y madre, es
hembra y macho al mismo tiempo. Dios de la pureza, sabio y
majestuoso. Puede ser severo. Castiga en la cabeza. Ciega y
paraliza; pero como el creó al hombre siempre lo perdona por lo que
hace. Se le atribuye el color blanco.

 

Ochosi: (Santiago Apóstol) – Patrón de los que tiene problemas con
la justicia, mago, adivino, guerrero, cazador y pescador. Astuto,
hábil, ágil y tenaz. Gran cazador, vive en el monte. Es el dueño del
arco, la flecha, la cárcel y la caza. Protege a los huidos, le da
carne al hambriento. Habla con los cocos y caracoles. Conoce todos
los pájaros. Usa collar de cuentas verdes.

 

Ochún: (Virgen de la Caridad del Cobre) – Dueña de la feminidad, la
sexualidad y de los ríos. Antes se hartará el fuego de la madera y
el mar del agua que Ochún de los hombres. El placer vive en sus
pechos. Tiene nombre de río. Diosa y santa de corona, es ante todo
hembra, más terrenal que divina. Alegre, voluble, coqueta y
voluptuosa, bailadora y tambolera. Cuando se enoja es inclemente y
riéndose mata ahogando. Clava con un martillo el amor y el deseo en
el corazón de la gente. Se le atribuye el color amarillo.

 

Oggún: (San Antonio) – Dios de los minerales, de las montañas y de
las herramientas, patrón de los herreros, los mecánicos, los
ingenieros, los soldados y los químicos. Jefe de guerreros, lleva a
presidio. Se ofende fácilmente, es agresivo, apasionado y rencoroso.
Necesita la humedad, el calor y los jugos de la tierra. Es amigo de
Elegguá y andan juntos haciendo de las suyas y armando bronca en
todas partes. Hace mucho daño. Valiente, borracho, turbulento,
desconfiado, teme que se la cobren. Teme y es temido. Vive furioso.
Nunca ha sido feliz. Collar de cuentas negras o verdes transparentes
o una cadena de la que cuelgan armas o herramientas.

 

Yemayá: (Virgen de Regla) – Madre de la vida, considerada la madre
de todos los Orishas. Representa al mar, fuente fundamental de la
vida. Es bella como el mar. Suyas son las gaviotas. Reina en la
eternidad azul con cintas de espuma. Gobierna los misterios de las
aguas saladas, negra de caderas amplias y un vientre que parió 16
dioses. Puede ser tímida y vergonzosa. Puede ser suave y
acariciante. Es orgullosa y altanera. También puede ser la gran
madre, reina azul, majestuosa y ondulante, que lo ve todo y sabe
todo. Es el mar mismo. Su vientre siempre quiere tener un hijo
adentro. Habita en las piedras del mar y los caracoles. Se le
atribuye el color azul .

 

Oyá: (Santa Teresa) – Vive en estruendo de tambores, los relámpagos
cubren sus trenzas, baila un torbellino de música y colores como una
manga de viento, Oyá es el viento malo, el remolino. Dueña de las
centellas y del cementerio, en cuya puerta o alrededores vive. Madre
del fuego. No tiene niños, ni le gustan, fue mujer del dios de los
metales y los abandonó por Shangó, cuando este sale a la guerra ella
va delante echando chispa, peleando con dos espadas a su lado. Es
una diosa valiente, usa collar de cuentas carmelitas rayadas en
blanco y negro. Usa una banda de pañuelos alrededor de su cintura de
7 colores excluyendo el negro.

 

Oloffin: (El Cristo) – Vive retirado y poca veces baja al mundo, en
Ifá se recibe a Oloffin según el Oddún que le salga al Babalawo
iniciado. No se realiza ningún acto religioso sin la presencia de
ellos. Padre de todo y de todos. Ve, penetra, ilumina, vitaliza,
mata, purifica, crea y destruye. Es ley eterna más allá del último
horizonte. Su presencia es eterna. Hizo la ley y tiene la ley. De él
nace todo vuelve a él. Creó el mundo y repartió los poderes. Está
por encima de dioses y santos menores. Siempre esta lejano y
mirando. Ve lo que fue, es y será. Hablar con él es hablar con el
espacio.

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